miércoles, 8 de septiembre de 2010

Por Dios, cariño, qué ridiculez. ¿Qué te hace pensar que necesito ayuda? ¿Es por mis ojeras, mis huesos, el no-color de mi piel? ¿O porque no me has visto comer desde hace años? ¿Te asustan las cicatrices? Por favor, si apenas están en carne viva. Yo estoy perfectamente, amor, disculpa si no sonrío, es por si acaso se me caen los dientes. No sé a qué viene todo esto, eh, en serio, ni que me hubiera desmayado más de cinco veces hoy. Estás muy raro, de verdad, deberías dormir un poco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario