domingo, 30 de agosto de 2009



Sé que es difícil creer a la gente cuando dice: "Sé como te sientes". Pero en mi caso realmente lo sé. Él no estaba tan enamorado de mi como yo creía. Entiendo lo que es sentirse el ser más pequeño, insignificante y patético de la humanidad y lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuantas veces te cambies de peinado o a cuantos gimnasios te apuntes o cuantos vasos de chardonnay te tomes con las amigas porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote que hiciste mal o que pudiste malinterpretar. ¿Y como puñetas en ese breve instante, pudiste pensar que eras tan feliz? A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tu puerta. Y después de todo eso, y aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a un lugar nuevo y conoces a gente que te hace recuperar tu amor propio. Y vas recomponiendo tu alma a pedazo a pedazo. Y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado empiezan por fin a desvanecerse...

No hay comentarios:

Publicar un comentario